Rusia ha acusado este jueves al ejército ucranio de haber matado en un bombardeo a 24 civiles que celebraban la Nochevieja. Tres drones, uno de ellos incendiario, según las autoridades invasoras en la provincia de Jersón, han impactado contra un restaurante y un hotel en la localidad de Jorli, un pueblo costero del mar Negro ocupado por las tropas rusas. Además de los fallecidos, según el gobernador prorruso Vladímir Saldo, habría medio centenar de heridos.