
Los penetrantes ojos cafés de una mujer miran a un espectador que se estremece ante un rostro impávido del que brotan unas lágrimas. De su largo cabello negro y su piel morena salen flores de distintos colores que se ven resaltadas por un intenso color naranja que se esconde dentro de la joven, como la lava de un volcán a punto de hacer erupción. Detrás de ella, las figuras de hombres y mujeres con detalles blancos que evocan unas sombras iluminan un fondo negro. Un resplandor naranja también irradia de su interior mientras rodea el retrato de la mujer cuyo paradero se desconoce. Ella se llama Fanny Martínez Zúñiga y desapareció el 22 de abril de 2025. Acompañada de unas siluetas que encarnan la huella de las más de 130.000 personas desaparecidas y no localizadas en México, la obra representa una de las heridas más grandes del país.