Celebramos la firma del Acuerdo Interino de Comercio entre la Comisión Europea y el Mercosur este sábado. ¿Es una buena noticia? Sin duda lo es. ¿Podría haber sido mejor? También. Pero en un contexto internacional marcado por la incertidumbre, el conflicto y la fragmentación, que dos regiones decidan ejercer liderazgo y apostar por la cooperación constituye, en sí mismo, un hecho relevante y positivo.