De alguna manera, el cocinero Matías Arteaga, de 36 años, estuvo buena parte de su vida haciéndole el quite a Santiago. Porque, si bien nació en la capital de Chile, fue en la zona de Lontué, una localidad ubicada a 202 kilómetros al sur de Santiago, donde pasó muchos momentos de su infancia y juventud, además de ser el lugar donde comenzó a interesarse por la cocina.