La razón no se debe a una catástrofe ni a una pandemia o a una emigración masiva. Chile vive un proceso acelerado de envejecimiento, con una caída rápida de la fecundidad que hará que en 2028 haya más defunciones que nacimientos y que 2036 el número de su población comience a disminuir. Es decir, el país sudamericano, que hoy tiene unos 20,2 millones de habitantes, no pasará la barrera de los 21 millones de habitantes, y se proyecta que en 2070 tenga un poco menos de 17 millones residentes. Las razones de esto están en las transformaciones culturales, sociales, generacionales e institucionales que ha experimentado el país en los últimos 20 años.