Las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una intervención en Colombia para sacar a Gustavo Petro del poder han dividido una vez más a la derecha local. Las reacciones han contrastado con el consenso que mostraron el fin de semana al celebrar el ataque a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Algunos, como el exgobernador antioqueño Aníbal Gaviria y el exsenador Juan Manuel Galán, que vienen del liberalismo, han repudiado las declaraciones del norteamericano contra Petro y le han pedido “respeto” a Washington. Otros, entre los que se incluyen la senadora Paloma Valencia y el abogado Abelardo de la Espriella, no han rechazado la amenaza, pero han subrayado que Petro debe terminar su mandato el 7 de agosto y que la salida es derrotarlo en las urnas. Un sector más radical, con la congresista Lina Garrido a la cabeza, ha pedido que Estados Unidos intervenga en Colombia lo más pronto posible.
