
Los ataques de Estados Unidos en zonas civiles y militares en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro han provocado el primer gran choque desde las elecciones presidenciales chilenas entre el mandatario saliente, Gabriel Boric, y su sucesor en el cargo, el republicano José Antonio Kast, que asumirá el 11 de marzo. Mientras el izquierdista ha condenado enérgicamente la intervención, afirmando que “pone en riesgo la seguridad, la soberanía, la estabilidad de todos los Estados de la región”, el presidente electo celebró la detención del líder chavista, sin pronunciarse sobre EE UU, y deslizó este lunes una crítica contra las acciones preventivas que podrían haber adoptado los organismos internacionales. Entre el equipo del Gobierno saliente y el entrante no han abordado el asunto, han aclarado desde La Moneda, pese a que están en constante coordinación para el traspaso de poder.