La campaña de control de daños de Donald Trump por la crisis de imagen provocada, también entre los suyos, por la operación contra la inmigración en Minneapolis se encarnó este jueves a primera hora de Minnesota (siete más en la España peninsular) en la estampa anodina de Tom Homan. El llamado zar de la frontera de la Casa Blanca adoptó un discurso menos agresivo que el de su predecesor, Gregory Bovino, y, con tono monocorde, explicó a la prensa que las autoridades federales, que han desplegado 3.000 agentes en este Estado del Medio Oeste, están “trabajando en un plan de desescalada”. El anuncio no impedirá que este viernes Minneapolis y otras ciudades por todo el país salgan a la calle para protestar contra el terror migratorio de Trump.