Este martes 3 de febrero está previsto el comienzo de un juicio histórico en Noruega. El acusado es Marius Borg Høiby, de 29 años (recién cumplidos), y responderá a un total de 38 cargos, entre los que figuran cuatro supuestas violaciones, amenazas de muerte, maltrato, violencia y alteración del orden público y acoso a la policía. Ha confesado ya el transporte de 3,5 kilos de marihuana y reconoce haber sido violento con una mujer, pero niega las acusaciones más graves. El protagonista de este caso no es un joven cualquiera: es el hijo que la princesa Mette-Marit de Noruega tuvo de una relación previa a su enlace, en 2001, con Haakon, el heredero al trono. Pero a pesar de que Marius Borg no forma parte de la familia real, como se ha encargado de recalcar esta semana Haakon de Noruega, su caso pone a prueba la confianza ciudadana en la monarquía.