El pueblo iraní marcha en las calles contra el régimen teocrático que lo masacra. El venezolano siente alivio por la captura del tirano, pero aspira a recobrar la democracia. El cubano apenas tiene fuerzas para buscar el pan de cada día: aun así, protesta. La libertad ha estado a la defensiva en el siglo XXI, pero está de vuelta: es un valor cardinal, irrenunciable y perenne.