El represor argentino Raúl Guglielminetti, reconocido por sobrevivientes de centros clandestinos de detención como autor de secuestros y múltiples torturas durante la última dictadura militar, murió a los 84 años en su casa de la localidad de Mercedes, a 100 kilómetros de Buenos Aires. Se le había concedido la prisión domiciliaria en septiembre pasado por el deterioro de su salud. Hasta entonces, permanecía preso en la cárcel de Ezeiza, donde en julio de 2024 recibió, junto a otros condenados por delitos de lesa humanidad, la visita de diputados de La Libertad Avanza, el partido de Javier Milei.