Las protestas en Irán persisten este sábado en todo el país después de que estallasen hace dos semanas en los callejones del Gran Bazar de Teherán, y lo hacen a pesar de atravesar el tercer día consecutivo con el bloqueo de internet impuesto por las autoridades. Pese al apagón informativo, fuentes médicas y grupos de derechos humanos reportan un número creciente de heridos de bala y de víctimas mortales —72, de los cuales 51 son manifestantes-, y las agencias nacionales denuncian la propagación de disturbios e incendios provocados. Ante esta situación, las autoridades de la República Islámica han amenazado con reprimir “con la mayor fuerza” a los “alborotadores”, a quienes distinguen de los legítimos manifestantes y vinculan a agentes externos.