En una región marcada por la centralización tecnológica, la Universidad de Tarapacá apuesta por revertir esa lógica desde Arica. La institución proyecta inaugurar en junio el mayor centro de supercómputo del país, una infraestructura que no solo busca descentralizar la investigación científica, sino también reducir la dependencia de servicios externos y ampliar las capacidades nacionales en inteligencia artificial.