Envejecer es un proceso, un cada vez más largo proceso, o sea, algo que no NOS ocurre de súbito y solo porque se ha alcanzado una cierta edad cronológica o biológica. Hay también una “vejez cultural”, que es aquella que padecen quienes llegan a ella en brazos de ideas ultraconservadoras y que profieren denuestos contra el país y el mundo que les toca vivir.