Atascos, porros y ruido, mucho ruido: un paseo por la ‘jungla’ del US Open
Absolutamente nadie, ni el mismísimo Rockefeller, es o ha sido ajeno a ley atmosférica de Nueva York, tan cinematográfica y sugerente como desquiciante. Desde primera hora del día, veinticuatro horas non-stop en realidad, suenan las sirenas de las ambulancias o la policía, los chirridos de las sierras cortando chapa metálica y el griterío de la